¿Sabes darle forma a lo que piensas?
¿Tienes el tiempo y los contactos suficientes, para poner en marcha tus ideas?
¿Cómo gestionas la incertidumbre?
¿Que te estás perdiendo, dejando de hacer, tener o ser?
¿Te preocupa como tu objetivo puede afectar a tu entorno inmediato?